“Hace unos meses nos pusimos en contacto con cinco malterías de Buenos Aires que tienen una capacidad de menos de 24 toneladas mensuales. Hay muchas ganas de trabajar en conjunto en capacitación, formar una asociación y tener planes de trabajo. Podemos decir que el sector de malteado artesanal está dando sus primeros pasos”, contó Sofía Garaguso, fundadora de la maltería tandilense Ovunque, en diálogo con PulsoCervecero.com.

La responsable de Gestión y Comercialización de Ovunque entiende que hay mercado para este segmento. “La mayoría de las micromalterías tienen su capacidad vendida. La mayoría incluso sólo maltea maltas base; Ovunque es la única micromaltería que tiene los equipos y ha desarrollado los protocolos para producir maltas especiales. Pero el potencial de mercado es enorme. La trazabilidad que garantiza, como cervecero, de trabajar con una micromaltería, no la podés lograr con otro tipo de proveedor. La cadena productiva es muy corta, y el potencial de trazabilidad es enorme. Incluso, la posibilidad de diseñar con el maltero maltas a medida. Creo que es un lugar a explorar”.