La cervecería Juguetes Perdidos espera incorporar tres nuevos tanques a su fábrica de la localidad de Caseros, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en marzo, según indicaron sus socios, Ricardo Aftyka, Rodrigo Lorán y Sergio Picciani, al diario La Nación. Así, la cervecería fundada en 2014 pasará a una capacidad de 12.000 litros mensuales, desde los 10.000 litros que representan su producción actual.

Actualmente, Juguetes Perdidos distribuye sus estilos a 12 bares del AMBA, entre ellos el que comparten algunos de sus socios, Bélgica, en el barrio de Caballito (Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CABA). Los otros establecimientos son, en CABA: Desarmadero (Palermo), Bierlife (San Telmo), Federal (Cañitas); y en el Gran Buenos Aires (GBA): Prinston (Ramos Mejía, Castelar y Morón), El Granero de Finn (Ituzaingó), Finisterre (San Antonio de Padua), Burza (Don Torcuato) y Biergarten (Quilmes).

Los socios de Juguetes Perdidos indicaron a La Nación que prefieren mantener su tamaño actual “para seguir disfrutando de hacer cerveza juntos”, en lo que consideran una producción pequeña: “Antares de San Telmo vende 18.000 litros por mes”, señalaron.

“Tener una fábrica de 100.000 litros implicaría que acá hubiera 30 personas, que nos tuviésemos que mudar y que uno tenga que dedicarse a la comercialización, otro al marketing y otro a los costos. Y al final, para eso, cada uno se quedaba donde estaba. Si es por hacer negocios solamente, haríamos otro producto”, indicaron. En la actualidad, seis personas trabajan en la fábrica de Juguetes Perdidos.

En una entrevista en octubre pasado con PulsoCervecero.com, además, Aftyka señaló que el objetivo de la cervecería es “lograr cervezas de calidad internacional”.