Cultivo de cebada. Imagen: Pixabay.
Cultivo de cebada. Imagen: Pixabay.

Entre 2012 y 2013, la producción de cebada en Argentina alcanzó los 5,16 millones de toneladas, un crecimiento del 26 por ciento frente al período 2011-2012, que por su parte ya había sido un 38 por ciento mayor a la campaña anterior. Este aumento en la producción viene de la mano de un impulso al consumo de cerveza tanto en nuestro país como en las naciones limítrofes a las cuales los productores locales exportan, de acuerdo con un estudio recientemente divulgado por la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

Cebada cervecera

En nuestro país, indica la UNL, la totalidad de la producción de este cereal se destina a la fabricación de malta para la elaboración de cerveza, a diferencia de Europa donde existe también un mercado forrajero donde se coloca parte de estas cosechas. “Dependiendo de la calidad del grano de cebada, se la destina a la fabricación de cerveza o forraje, por lo tanto, todo es cebada cervecera, pero cuando la calidad del grano no está dentro de los parámetros requeridos, es redestinado como forraje. En Argentina, el 25 por ciento de lo producido se destina al mercado interno, para el malteo, y el 75 por ciento restante para exportación como malta, grano cervecero o grano forrajero”, indicó Lucrecia Gianello, autora del trabajo en el Instituto de Economía Aplicada Litoral (IECAL) de la FCE.

La producción nacional de cebada se ubica fundamentalmente en el sudeste de Buenos Aires (el 40 por ciento), sudoeste de Buenos Aires y La Pampa (25 por ciento), Buenos Aires central (30 por ciento), mientras que Santa Fe, Entre Ríos y el sudeste de Córdoba siembran el resto, de acuerdo con el informe. Argentina es uno de los países sudamericanos con capacidad de acrecentar la superficie de siembra en forma inmediata y aumentar la oferta de cebada cervecera en este panorama de demanda creciente, según el reporte.

Más cerveza

Gianello apuntó que la producción de cerveza va aumentando notablemente, un fenómeno que se explica por el consumo interno pero también por la exportación a países limítrofes. “Se vende a esos lugares porque es un producto que se encarece por el costo de los fletes”, explicó.

En 2005, Argentina exportaba cerveza a a Paraguay, Uruguay, Brasil y Chile, pero en los últimos años, hoy se envía principalmente a este último país, por el mayor consumo de los jóvenes. “En Argentina se consumen 45 litros promedio por año, mientras que en el país trasandino se toman 65 litros”, indicó Gianello.

La autora del estudio también observa una preferencia creciente por las cervezas artesanales. “En Argentina la industria cervecera está muy concentrada, porque hay muy pocas empresas dueñas de la producción y que se inclinan más por las cervezas tradicionales. Por eso es que este gusto por lo artesanal beneficia a las pymes”, dijo.

Cultivo de cebada. Imagen: Pixabay.