Dos de las principales cervecerías independientes de Argentina, Antares y Peñón del Águila, mostraron su apoyo a la Ley de Góndolas (Ley 27.545), que fue promulgada en marzo pasado por el Gobierno, aunque  aún no ha sido instrumentada.

En un encuentro virtual con periodistas, Marcelo Roggio —maestro cervecero y fundador de la cervecería cordobesa Peñón del Águila—, señaló, respecto a la ley, que “es algo que venimos siguiendo hace bastante. La venimos impulsando tanto desde el sector privado —nuestra empresa—, desde la Cámara de Córdoba, y desde la Cámara de Cerveceros, CCAA, porque entendemos que puede tener un impacto muy importante”.

“Ojalá que se pueda instrumentar y cumplir, porque potencialmente es una herramienta fundamental. Argentina es un mercado donde hay un duopolio que tiene el 97,5 por ciento del mercado. Ambas empresas son dos multinacionales gigantes. El otro 2,5 por ciento somos las artesanales. Eso, en el espacio de góndola, se representa más crudamente aún. La Ley de Góndolas, cuando se implemente, abre la posibilidad de acercar las condiciones para las pymes argentinas”, continuó Roggio.

LEA TAMBIÉN  Peñón del Águila realizó su primera exportación a Chile

Por su parte, Leo Ferrari, fundador y maestro cervecero de Antares, se mostró un poco más receloso en cuanto a su aplicación. “Creo que es una ley que va en la dirección correcta, sobre todo para apuntalar el empleo, y el florecimiento de empresas nacionales. Creo que está muy bien intencionada. Sin embargo, soy bastante escéptico de que pueda implementarse bien, por la dificultad para controlarlo, y la poca competencia del Estado para hacer esas cosas”.

“Es tanto más importante la formalidad del empleo, y el Estado no puede lograr eliminar el empleo en negro. Hay también otra ley, la Ley de Defensa de la Competencia, que está perfectamente reglamentado qué se puede hacer y qué no, y las cosas que hacen las grandes empresas —no sólo las cerveceras— como regalar productos, comprar espacio en góndola… muchas de ellas son abuso de posición dominante. Por eso soy escéptico, si bien aplaudo la iniciativa y la apoyo. No me hago tantas ilusiones de que ello vaya a salvar a las pymes de cerveza artesanal argentina”, cerró Ferrari.