nuevo origen biodigestor

La cervecería de Ataliva Roca (provincia de La Pampa) instaló, hace algunas semanas, un biodigestor para el tratamiento de efluentes líquidos en su fábrica, de la mano de la consultora ambiental Ozono. La utilización de este equipamiento permitirá a la cervecería convertir parte de sus efluentes líquidos en un agua con una demanda bioquímica de oxígeno o demanda biológica de oxígeno (DBO) apta para ser utilizada en aplicaciones de riego, según indicaron desde Nuevo Origen en las redes sociales.

Las fábricas de cerveza artesanal utilizan una gran cantidad de agua en sus producciones, que se estima en aproximadamente unos cuatro (4) litros de agua residual por litro de cerveza, según cálculos de la consultora ambiental Ozono. Esta agua se transforma fundamentalmente en efluentes líquidos que provienen principalmente del lavado diario de la planta, arrastrando restos de levadura y de cerveza en proceso.

De acuerdo con una presentación a la que PulsoCervecero.com tuvo acceso, el biodigestor instalado por la consultora Ozono en Nuevo Origen consiste en “un equipo modular, compuesto por tres bloques, que estabilizan y homogeneizan los efluentes cerveceros, haciéndolos transitar por una zona con bacterias inoculadas, identificadas especialmente para descomponer la carga orgánica presente en esta agua residual”.

Este equipo se compone de un tanque de homogeneización y dos tanques de tratamiento secundarios. En particular, el biodigestor instalado en la fábrica de Nuevo Origen cuenta con un poder de retención hídrica de 4.750 litros.