La Cámara de Cervecerías Artesanales de Argentina manifestó su inquietud ante la posibilidad de una suba de la alícuota del impuesto interno a las cervezas, en el marco del proyecto de reforma tributaria que prepara el Gobierno para enviar al Congreso. Desde la organización remarcaron que dicha medida tendría un impacto negativo en un sector emergente como el de las cervecerías artesanales, y llamaron a distinguir entre los tres grandes grupos industriales que conforman el 98 por ciento del mercado y las pymes cerveceras.

En un comunicado, la Cámara de Cervecerías Artesanales de Argentina expresó: “reiteradamente diferentes funcionarios y miembros del gobierno nacional se han manifestado en diversos medios sobre la necesidad de apalancar y fortalecer el desarrollo de nuestras compañías, señalándonos incluso como ejemplos del espíritu emprendedor que el país necesita. Nuestro segmento es claramente un emergente en estos días; el mercado está creciendo y siendo receptivo a cantidad de propuestas que nacen aquí y allá en cada rincón del país. Somos protagonistas en nuestra comunidad, generando impacto local, inversión, empleo y cultura”.

También señaló que el fenómeno de la cerveza artesanal no dejará de crecer, y “muy lejos está de haber llegado a un punto de madurez. Es mucho el camino que nos falta por recorrer. Lo último que necesitamos son medidas que compliquen la fragilidad económica y financiera de las muchas compañías medianas y pequeñas que están dando sus primeros pasos. Nos parece un castigo innecesario, profundamente inoportuno y que además no tiene el menor impacto desde el punto de vista de la recaudación y el equilibrio fiscal. La carga impositiva total sobre nuestro sector es del 52,3 por ciento; la tasa efectiva de impuestos internos en la actualidad es de 8,7 por ciento, y con el aumento propuesto avanzaría a 20,48 por ciento”.

La asociación se mostró favorable a avanzar gradualmente hacia un escenario de equilibrio fiscal, aunque remarcó que “de subirse la alícuota del impuesto interno, es menester que se comprenda que dicho incremento debe distinguir entre las tres empresas multinacionales que dominan y concentran el 98 por ciento del volumen de nuestro mercado y los cientos de familias y miles de trabajadores que día a día están dando una pelea por hacerse un lugar en el mercado y poner en marcha nuestra actividad. Un incremento en impuestos internos traería como consecuencia el aumento del precio de la cerveza artesanal y por ende la caída de la demanda, afectando esto a toda la cadena de producción de las PyMes cerveceras, generando desinversión, imposibilidad de pequeños emprendimientos de ingresar al sistema formal y sobre todo desempleo directo e indirecto en uno de los sectores que más empleos está generando hoy en la difícil situación económica en la que se encuentra el país”.

Finalmente, destacaron que consideran “necesario y oportuno proponer un desdoblamiento de la alícuota del impuesto interno para que el cambio propuesto no involucre a las pymes del sector cervecero, ya que no vemos ningún impacto negativo en ello para el gobierno desde el punto de vista fiscal”.