La Bodega Viña Las Perdices presentó dos de los primeros vinos en lata de variedad seca en el país.“Se trata de vinos jóvenes, con identidad en un terruño, amplitud de matices visuales y organolépticos. Un Malbec Rosé y un Sauvignon Blanc fueron lanzados en esta modalidad de envase, sostiene Fernando Losilla, Enólogo de Bodega Viña Las Perdices. La diferencia de estos vinos, en comparación con la mayoría de los que hoy existen en el mercado es que son vinos “secos”, es decir, que no son dulces por el agregado de mosto o un residual de azúcar de la fermentación, logrando así ofrecer y potenciar al máximo la expresión de las variedades utilizadas.

«El vino en lata es una experiencia más frente a la demanda del consumidor, es una manera disruptiva de consumir productos de calidad y de mayor conveniencia dado que mantiene el sabor inalterado de la bebida en un envase práctico, innovador y cómodo. Además, tiene el tamaño perfecto para el consumo individual y se enfría más rápido que cualquier otro envase», indicaron en un comunicado desde Ball Corporation.

Este formato ofrece además nuevos momentos de consumo a lo largo del año, ya que es ideal para consumo en espacios al aire libre, en eventos de diversión y relajación. Es perfecto para consumir en lugares donde hasta hace un tiempo no se encontraba presente como bares, recitales y restaurantes. Además, uno de los mayores beneficios que aporta la lata, es el ahorro de energía y la reducción emisiones de gases en su proceso de producción, según resaltó el fabricante.

Además, en cuanto a su reciclaje en Argentina, su índice de reciclaje asciende al 79 por ciento de las latas que se consumen en el país, según el último relevamiento realizado por Ball junto a Euromonitor (2017). Asimismo, también se observan los cambios de hábitos de los consumidores que optan por opciones sustentables y reciclables. En comparación a otros packagings, las latas son más fáciles de transportar y más seguras.