La semana pasada marcó un hito histórico para el mundo de la cerveza en suelo norteamericano. La Brewers Association de Estados Unidos informó que su base de datos superó la cifra de 4.000 de establecimientos de producción cervecera en el país.

De acuerdo con la organización, si bien los números del siglo XIX son difíciles de confirmar, esta sería la primera vez con certeza que Estados Unidos atraviesa la barrera de las 4.000 cervecerías desde 1870. Según los registros de los que dispone la entidad, en 1873 se habían contabilizado 4.131 cervecerías ale y lager en actividad, número que caería hasta los 2.830 establecimientos siete años después, en 1880.

La Brewers Association también indica que actualmente se abren en el territorio estadounidense cerca de dos cervecerías por día. A ese ritmo, a fines de este año o comienzos de 2016 es posible que se llegue a la mayor cantidad de cervecerías activas en la historia de la nación. Los números de la actualidad habrían sido impensables en los ’70, cuando existían menos de 100 cervecerías.

En el presente, hay cervecerías en 2.000 ciudades distintas de los 50 estados de la federación. Pero por otro lado, aún hay cerca de 1.000 ciudades con más de 10.000 habitantes que aún no tienen una cervecería local.

La definición de “cervecería” de la Brewers Association se aplica a todas aquellas instalaciones vendiendo activamente cerveza en el mercado, lo que requiere un permiso cervecero (Brewer’s Notice) del Alcohol And Tobacco Tax And Trade Bureau (TTB) —aplica para cervecerías y brewpubs— y el pago de impuestos federales específicos para cerveza.