Imagen: Old Mule.
Imagen: Old Mule.

El pasado viernes 3 de octubre la cervecería Old Mule abrió las puertas de su nuevo bar en Cabrera 4946, Palermo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Luego de casi un año de trabajo —la idea del bar propio cobró fuerza en diciembre del año pasado, pero recién en septiembre consiguieron asegurar el local—, Old Mule ahora tiene su espacio, con capacidad para entre 60 y 80 personas y donde se sirven las Blonde, Irish, Porter, IPA y Honey de la firma. Además, la idea es agregar un sexto estilo que rotará constantemente.

Alexis Bracco, CEO de Old Mule, cuenta que “la mayor parte de nuestra carta se elabora en nuestra propia cocina para seguir el hilo de lo casero, rico y saludable. Contamos con variedades de pizzas, hamburguesas, tablas, tacos, nachos, papas fritas y rústicas al horno, ensaladas y los postres son imperdibles. La chocotorta tiene cerveza Porter y el tiramisú Blonde. Con el tiempo iremos desarrollando más platos que contengan entre sus ingredientes cerveza o materia prima de ella. Queresmos que la gente viva experiencias únicas al visitarnos”.

Old Mule, en operación desde 2012, tiene una capacidad de producción de 5.000 litros por mes. El de Palermo es su primer bar, pero la empresa está considerando abrir nuevos bajo la modalidad de franquicia.

“Para nosotros, esta apertura representa la posibilidad de que nuestra marca sea conocida por más gente. Al tener contacto directo con nuestro público consumidor nos vamos retroalimentando de sus comentarios, sus experiencias y percepciones son fundamentales para poder ir ajustando detalles y seguir nuestro plan de mejora continua. Sentimos un gran compromiso con la educación de los consumidores de cerveza artesanal, falta mucha información y capacitación y queremos de algún modo formar consumidores cada vez más exigentes”, cierra Bracco.

Imagen: Old Mule.