Por Hernán Testa, ingeniero agrónomo de Lúpulos de la Patagonia. Desde Portland, Oregon (Estados Unidos).- Especial para PulsoCervecero.com | La gira técnica lupulera por Norteamérica sigue regalando experiencias maravillosas. Estados Unidos pasó a ser el primer productor mundial de lúpulo, desplazando del podio a Alemania. Hay plantaciones desparramadas por casi todo el país, aunque claramente la zona lupulera está en Washington, Oregon y Idaho (lo que los gringos llaman PNW: Pacific North West).

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Finalizada la primera semana de cursos (Hopsteiner Hop Tour, YCH Brew School) en la zona de Yakima, nos fuimos a visitar a otros productores, quienes nos recibieron aún mejor de lo esperado. Acá todas las chacras son muy grandes y ninguna baja de las 200 hectáreas, es decir que cualquier establecimiento lupulero es más grande que la suma de las 10 chacras que hay en Argentina.

Tuvimos la posibilidad de conocer a Jason Perrault, quien lleva adelante el programa de mejoramiento genético que comparten Yakima Chief y Barth-Haas, que ya ha dado frutos valiosos como Citra, Mosaic, Ekuanot, Loral, Sabro y Pahto (lanzada al mercado con ese nombre la semana pasada). Pudimos verlas a todas en el campo y romper conos en busca de descriptores.

También visitamos a Eric Desmarais, creador de las variedades El Dorado y Medusa. Eric es cuarta generación de agricultores de origen franco-canadiense, cuya familia emigró desde Quebec hacia el valle de Yakima un poco antes del 1900. Nos trató de lujo y nos mostró el intenso color de la lupulina al romper conos de su famosa creación (El Dorado). El mismo día fuimos muy bien recibidos por la gente de Cornerstone Ranches, cuyo vinculo comercial directo en Argentina lo tiene la firma IMP de La Plata. En esa chacra vimos muchas variedades, mucha prolijidad, y nos trataron como si fuéramos amigos de hace varios años.

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Al otro día conocimos y compartimos varias horas con Darren Gamache, quien nos mostró y nos explicó mucho sobre su gran variedad: Amarillo. Darren montó un laboratorio para medir compuestos sulfurados y así poder avanzar en el estudio para la determinación del punto exacto de cosecha.

La gira nos fue llevando a Oregon, a visitar cervecerías en Portland y más chacras de lúpulo hacia el sur. La gente de Crosby no solamente nos dedicó una linda recorrida, sino que además nos invitó a su festival de la cosecha del lúpulo. Y entonces hubo que quedarse, para poder disfrutar de muchas wet hop IPAs y buenas bandas en vivo de música country.

Junto al amigo H. Castellani nos vamos poniendo bastante de acuerdo en lo que es un cono perfecto a campo, ya que de tanto caminar plantaciones día tras día uno va formando un criterio bastante “afilado”. En donde no estaría habiendo demasiado acuerdo es en el tema del asado (“barbecue” acá). A esta altura del viaje para mí cualquier churrasco calza bien, pero mi amigo no baja la vara y percibo que al igual que hace con las IPAs se pone bastante crítico en el punto de cocción de la carne.

Bueno, ahora estamos rumbo a Idaho, para devolverle las atenciones a la familia Obendorf, quienes nos visitaron en El Bolsón en 2015 y ahora nos recibirán en su “chacrita” (1500 hectareas de lúpulo). Imaginamos que habrá un par de cosas interesantes para ver ahí. Continuará…